Redacción EM 30-08-2018

Han participado en los programas de empoderamiento agrupados en Osasun Eskola que impulsan el Departamento de Salud y Osakidetza para dar pautas que favorecen un correcto autocuidado

Osakidetza ha formado a cerca de 6.000 pacientes activos a través de sus programas de empoderamiento agrupados en Osasun Eskola. Así lo dio a conocer este verano el consejero de Salud, Jon Darpón.

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Autocuidado, el consejero de Salud quiso incidir en la trascendencia del autocuidado, que permite manejar mejor el régimen terapeútico, adoptar conductas saludables, detectar y controlar los síntomas y aprender a manejar las emociones para reducir el impacto de la enfermedad en su calidad de vida. Más aún, si cabe, cuando se trata de pacientes que tienen alguna enfermedad crónica y necesitan conocerla y aceptarla, e integrar en su vida las diferentes opciones de tratamiento, tanto a nivel farmacológico como de cuidados cotidianos.

Los talleres de formación impulsados por el Departamento de Salud y Osakidetza se realizan en sesiones grupales, de entre 8 y 15 personas y con una frecuencia semanal. En estas sesiones se ofrecen, entre otros, “conocimientos básicos sobre la enfermedad, fomento del ejercicio físico, nociones de alimentación, uso apropiado de las medicinas, comunicación efectiva, así como herramientas o habilidades específicas para aumentar la confianza de los y las participantes en su capacidad para gestionar su propia enfermedad”, señaló Darpón.

Actualmente, Osakidetza ofrece cuatro tipos de formación, a través de otros tantos programas específicos.

En concreto, desarrolla ‘Cuidando activamente mi salud‘, dirigido a personas con cualquier tipo de enfermedad crónica o cuidadores principales de estas personas.

También, ‘Cuidando mi diabetes‘, para personas con diabetes tipo 2, o cuidadores principales de estas personas.

Cuidando la salud en el pueblo gitano‘, para personas de la comunidad gitana.

Por último, ‘Cuidando mi salud después del cáncer‘, dirigido a personas que han pasado, como mínimo un año antes del inicio del taller, por un proceso oncológico o cuidadores principales de estas personas.